La galleta de azúcar (sugar cookie)

Nunca será el momento ideal. Acéptalo y actúa ahora.
Nunca será el momento ideal. Asúmelo y actúa ahora.

 

Estaba leyendo el otro día un artículo de un exSEAL explicando algunas prácticas de su entrenamiento de las que se pudieran extraer lecciones para la vida diaria. Entre las que me parecieron interesantes estaba esta que voy a comentar aquí.

 

Si le quitamos la parafernalia militar y el marketing cinematográfico, hemos de reconocer que estos cuerpos de élite se preparan para enfrentarse a situaciones de vida o muerte, literalmente. Por ello, no están para historias y suelen ir directos al grano, al meollo del asunto. Establecen una serie de reglas simples y comportamientos o actitudes sobre cómo alcanzar los objetivos elegidos sin las excusas o dilaciones que solemos ponernos en nuestra rutina diaria.

 

Una de estas prácticas es la llamada "galleta de azúcar" (sugar cookie). Aunque no deja claro si es un castigo o una práctica normal, consiste en lo siguiente:

 

El sujeto o sujetos elegidos para ese día, una vez se han levantado y vestido, son llevados a la playa y sumergidos completamente en el agua. Saliendo de allí, se revuelcan en la arena hasta quedar totalmente embadurnados. Y así deben pasar el resto del día, haciendo lo mismo que sus compañeros, pero mojados y llenos de fina arena hasta las cejas. 

 

Bien, yo no sé vosotros, pero yo, cada vez que he ido a la playa he procurado quitarme toda la arena de encima lo antes posible, porque la encuentro incomodísima. No puedo ni imaginarme lo que debe ser pasar todo el día con la dichosa arena metida por todos los rincones de tu ropa y tu cuerpo, rozándote con cada movimiento que hagas.

 

¿Y cuál es el motivo? Bien, las misiones que tendrán que realizar no van a ser en un entorno cómodo y amigable, sino, probablemente todo lo contrario. Y, desde luego, bastante impredecibles. Pero la misión hay que llevarla a cabo cuando toca y no cuando nos vaya mejor. A lo largo de ese día, los instructores van a ver si los si los sujetos se quejan, si no se pueden quitar su situación de la cabeza o si, por el contrario, aceptan que eso es lo que hay, lo dan por asumido y se concentran en lo que tienen que hacer. La diferencia entre una y otra actitud puede marcar la supervivencia del sujeto y del grupo al que pertenecerán. Al final del día, sólo continúan los segundos.

 

Como decía Tim Ferris, cuando decidas hacer algo, “todos los semáforos de la vida no se pondrán en verde a la vez” para ti. La realidad será la que sea en ese momento. Tu sólo puedes cambiar a que dedicas tu atención y la actitud con la que enfrentas la situación. 

 

Puede que estés cansado, puede que no tengas muchas ganas y que preferirías evadirte con cualquier otra cosa. Pero es lo que hay, si esperas a que las cosas se pongan a tiro, es probable que te entierren esperando. Si has decidido hacer algo, el mejor momento para empezar es ahora. Déjate de excusas.

 

 

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